jueves, 8 de marzo de 2012

Párrafo de introducción

Luego del resonado hecho en el que se vieron involucrados varios centros comerciales de la ciudad por la construcción de torres empresariales, durante la cual, por su afán de modernización y crecimiento, pasaron por encima de autoridades territoriales y de los mismos vecinos, hoy las curadurías urbanas están siendo investigadas. Aunque las indagaciones se llevan a cabo por otorgar licencias de construcción sin estudiar el plan de ordenamiento territorial, considero que más allá de esto se esconde el beneficio a proyectos políticos o a intereses de las constructoras y los centros comerciales. La constructora Ospinas, por ejemplo, planeaba la construcción del complejo empresarial en Salitre Plaza, pero a pesar de argumentar que el proyecto llevaría “mayor comercio, valorización del territorio y mayor status del sector”, se vio envuelta en líos judiciales cuando los vecinos del sector presentaron acciones populares donde mencionaban “la inseguridad, contaminación ambiental y auditiva, caos vial, y la violación del plan de ordenamiento territorial” , lo cual terminó con la suspensión temporal de la licencia y una pelea que parece no tener fin.  Es imposible descartar las alianzas o conexiones que tengan Pedro Gómez y Compañia y Constructora Ospinas con grupos políticos y con los altos mandos de las curadurias, para que les autorizaran las obras ligadas a sus centros comerciales en Bogotá sin el análisis del Plan de Ordenamiento territorial.